LEY 30 DE 1992 El Gobierno Nacional a través de la Ley 30 de 1992, organizó el Servicio Público de la Educación Superior y en el Articulo 137 incluye las Escuelas de Formación de las Fuerzas Militares en la categoría de Institutos de Educación Superior. En tal virtud, mediante Disposición No. 045 de 1994 del Comando de las Fuerzas Militares se aprueba el Estatuto de Educación Superior para las Fuerzas Militares que expresa: “El Estatuto de Educación Superior para las Fuerzas Militares sintetiza la orientación y principios directrices en relación con la formación del personal de Oficiales y Suboficiales a nivel de la Educación Superior. Los desarrollos científicos que forman parte de la actividad militar moderna, obligan a actualizar los procesos educativos de las Escuelas Militares de manera que sean compatibles con la rigurosidad y profundidad que caracterizan los estudios de nivel superior.
Los programas de Pregrado deben ajustarse a los requerimientos de calidad de la Educación Superior y de acuerdo al cumplimiento de la Misión Institucional cada vez que asilo requieran y deben estar enmarcados dentro de un Estatuto de Educación Superior para las Fuerzas Militares” Por esto la institución Naval Militar; que operó como Base de Entrenamiento Militar con capacitación a nivel técnico, mediante disposición 013 del 11 de diciembre de 1991 del Comando de la Armada de Colombia, resolución 001 del 6 de febrero de 1992 del Comando General de las Fuerzas Militares y resolución 0743 del 14 de febrero de 1992 del Ministerio de Defensa, cambió la Razón Social de Base Naval a Escuela Naval de Suboficiales ARC “Barranquilla”, siendo reconocida como Centro de Educación Superior de carácter tecnológico mediante Acuerdo N° 185 del 28 de junio de 1993 expedido por el Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior. De esta manera y fundamentándose en la Autonomía Universitaria reconocida por la Constitución de 1991 y promulgada por la Ley 30 de 1992 que rige la Educación Superior en Colombia, la institución se abre a la oportunidad de reflexionar y evaluar los avances de la Escuela Naval de Suboficiales en el cumplimiento de su misión como organización encargada de formar suboficiales y capacitados corno Tecnólogos idóneos al servicio de la Armada de Colombia y de la sociedad, proceso que se fundamenta en la evaluación crítica al interior de la Escuela para inducirla a ejecutar acciones para alcanzar el pleno cumplimiento de la misión, aspectos estos propios del proceso de acreditación previsto por la Ley. La Escuela considera primordial otorgar una formación sólida y actualizada con el fin de que los programas sean aplicables a la realidad ocupacional de la institución y proyectarse en un futuro inmediato al desarrollo Nacional. Lo cual hace impostergable que la Escuela Naval de Suboficiales se pregunte por el tipo de Suboficial Naval que debe formar para satisfacer las necesidades de una institución de cara al tercer milenio, al milenio de la sociedad del conocimiento.
Fue por tanto imperativo para la Escuela auto interrogarse, teniendo en cuenta las necesidades de todas y cada una de las unidades de la Armada de Colombia, qué suboficial se requería y qué estándares de calidad debía cumplir sin perder de vista la especificidad propia de una escuela militar de carácter tecnológico que responde por necesidades institucionales, sumado esto a la exigencia de calidad educativa prevista en la Ley General de Educación, en la Ley 30 de 1992 y sus decretos reglamentarios se hace necesario que la formación que se imparte en la Escuela esté en constante evolución y desarrollo, se enmarque en una política de mejoramiento de la oferta educativa teniendo en cuenta los criterios esbozados en los diferentes planes institucionales que parten de lo que es y pretende ser la Escuela. Es así como, la Escuela Naval de Suboficiales en su proceso de modernización plantea la necesidad por parte del mando y los integrantes de la Institución, de alcanzar una escuela dinámica y consciente de su papel en una sociedad cada vez más compleja, buscar permanentemente la excelencia, garantizando la preparación militar e intelectual de los Líderes de la Armada de Colombia y del Talento Humano idóneo para el desarrollo del poder magno de la Nación, involucrando a todo el personal en la activación de un modelo de gestión participativo centrado en el desarrollo humano, todo ello fundamentado en los Principios: Honestidad, Lealtad, Valor, Honor, Ética, Justicia, Respeto, Amor a la Institución, Dominio Propio y Valores: Mística, Disciplina, Integridad, Derechos Humanos, Patriotismo e identidad nacional, Obediencia, Prudencia, Equidad, Compañerismo, Liderazgo y Responsabilidad. En el caso particular de la Escuela Naval de Suboficiales ARC “Barranquilla” el cumplimiento de su misión comprende no solo la formación académica del grumete sino también su formación militar que conduzcan a la formación integral del futuro suboficial de la Armada de Colombia.